La realidad es que en una sociedad tan dinámica como la nuestra, continuar la preparación y complementar los conocimientos cobran suma relevancia. Terminar la universidad y titularse no es el fin, es apenas el principio del camino profesional.

Por ello, la educación continua es un factor que todo profesionista debe considerar. Los cursos, diplomados, posgrados y especializaciones permiten consolidar la experiencia y conllevan distintas ventajas, como:

 

Incrementar tus ingresos

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), realizada por el INEGI, una persona con estudios de posgrado puede ganar hasta 10 mil pesos mensuales más que alguien con sólo licenciatura.

 

Superar obstáculos

De la misma forma en que estudiar te brinda herramientas para el mundo laboral, también te proporciona recursos para tu vida personal. Sin ir más lejos, al aprender nuevos temas reafirmas tu convicción de superarte y el deseo de superar tus propias expectativas, a la vez que reconoces tu capacidad para superar retos y dificultades.

 

Renovar tu vigencia laboral

El mundo laboral es un maratón y sólo quienes se hayan entrenado correctamente y tengan la mejor condición podrán llegar a la meta. Al continuar tu preparación estás aplazando tu caducidad laboral, es decir, serás un profesionista atractivo y “fresco” en el mundo competitivo.

 

Obtener mejores oportunidades laborales

Ya sea al cursar una especialización o al estudiar una maestría de un área adyacente, siempre podrás adquirir nuevas habilidades y competencias que son muy valoradas en el mercado laboral.

Cada vez que decidas estudiar un nuevo programa, analiza el plan de estudios y determina si con él podrás adquirir los conocimientos que esperas.

 

Fuente: OCC blog