Es importante que el adolescente refuerce sus recursos para defenderse de las influencias negativas del ambiente, especialmente de las que se derivan de las modas perniciosas y de la manipulación publicitaria de la sexualidad y los valores. Para conseguir este propósito es importante “abrirles los ojos”; es decir, proporcionarles información adecuada a su edad acerca de qué es la manipulación y cuáles son sus efectos.

Es fundamental, igualmente, fomentar la reflexión y el sentido crítico para que no acepten indiscriminadamente todo lo que se les propone u ofrece.

Es el momento de enseñarles a pensar, a informarse, a decidir y a realizar lo decidido responsablemente.

Es necesario que los adolescentes obtengan información acerca de sí mismos y de la realidad exterior, y que aprendan a actuar en conciencia con dicha información. Ello supondrá lo siguiente:

 

Orientaciones educativas para el adolescente

  • Informarle sobre lo que le está ocurriendo y sobre el sentido que tienen los cambios que está sufriendo. Ayudarle a que se conozca mejor a sí mismo, con sus posibilidades y limitaciones. Esta información debe comenzar antes de la pubertad y requiere sentido positivo y mucho tacto.
  • Fomentar su experiencia vital aprovechando el deseo natural de adquirirla. Ponerle en contacto con las realidades desconocidas con diferentes puntos de vista sobre una cuestión y con otras personas y ambientes. A esto puede ayudar un plan de lecturas variadas, excursiones, viajes o visitas culturales.
  • Ayudar a estimular tanto la aceptación del sí mismo como el que pida y acepte ayudas de los demás cuando sea necesario. Es fundamental que confíe en sus posibilidades y afronte las dificultades que se le presenten.
  • Necesitan adquirir una noción correcta de qué es la libertad y del cómo hacer un uso adecuado de ella. Para lograrlo:
  • Se deben aprovechar todas las ocasiones para hacerle pensar, que analice objetivamente los hechos y aprenda a descubrir cuál es el problema antes de actuar; que sepa cuales son las alternativas que tiene antes de tomar alguna decisión.
  • Enseñarle a compatibilizar su autonomía personal (buscar amigos, usar el tiempo libre, elegir su vestimenta, sus lecturas, diversiones…) con la aceptación de la orientación de los padres.
  • Proporcionarle oportunidades frecuentes para que se ejercite en la toma de decisiones personales, estimulándole para que piense sobre las alternativas entre las que puede elegir y para que asuma las consecuencias de la decisión que adopte aunque le suponga un esfuerzo.
  • Insistir en la importancia de ser flexibles y respetuosos con las ideas de los demás, aunque no las comparta, sabiendo mantener las suyas
  • Proponerle y sugerirle actividades que le permitan estar siempre ocupado durante su tiempo de ocio.

 

Fuente: psicologiadelphos.es