No es fácil lidiar con una noticia así. Estas diez acciones pueden ayudarte cuando el “No me quedé ¿y ahora qué hago?” y otros pensamientos negativos rondan por tu mente. Recuerda que no estás solo.

Al revisar la lista de ingreso, no tuviste el número de aciertos que necesitabas para entrar a tus opciones y por tu mente no pasa otra idea más que “No me quedé”. Esta realidad la vivimos muchos de los estudiantes de licenciatura en México, en donde el tema, en ocasiones es una falta de cupo disponible para todos los que desean ingresar.

Es difìcil lidiar con un momento así en la vida, puede ser un proceso duro de comprender y que lleva su tiempo para poder superarlo. No todos lo sentimos igual y en ocasiones no tenemos el apoyo que quisiéramos. Sin embargo, deseamos ayudarte a pasar este trago amargo, sabiendo que con estas acciones quizá puedas hallar un consuelo.

No me quedé ¿Y ahora qué hago?

1. No te atormentes con el pasado

Cuando recibimos la noticia lo primero que pensamos es “quizá pude haber estudiado más”, “quizá pude prepararme mejor” y dudar de nuestra valía, las aptitudes y habilidades que tenemos. Sin embargo, esto es lo peor que podemos hacer para castigarnos, ya que no podemos cambiar el pasado. Nada de lo que digamos o pensemos puede cambiar lo que ya sucedió. Mirar hacia atrás queriendo cambiarlo, solo te servirá para abrir la herida.

No me quedé ¿Y ahora qué hago?

2. Desahógate 

Permítete llorar a gusto. Date la libertad de sentirte triste y acongojado al menos por un día, pero ya que pase ese día, ve hacia adelante. Está bien darle salida a nuestros sentimientos, sin embargo no debemos dejar que nos controlen o nos manipulen para hacer algo que quizá en realidad no lo deseamos. Recuerda que todo depende de la perspectiva con la que veamos las cosas.

No me quedé ¿Y ahora qué hago?

3. Busca apoyo en tus amigos o en tu familia

Puedes buscar a un amigo, alguien en tu familia o hasta un profesor. Contarle a alguien lo que sientes es una forma efectiva de liberar un poco de lo que llevas dentro. Ellos no buscarán ofenderte ni herirte, sino apapacharte y hacerte ver hacia otras posibilidades que quizá no estás considerando porque estás enfocado en un camino en específico. Ellos serán tus mejores aliados para recobrar tu confianza en ti mismo y en tu potencial.

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4. Relájate

Es probable que hayas estado bajo presión al estudiar para el exámen y esperando la lista de resultados. Te mereces un tiempo de descanso. Quizá una clase de yoga o una tarde con tus amigos pueda hacer que te relajes y te olvides un poco de lo que ha pasado. No necesitas tener una situación todo el día en mente para solucionarla.

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5. Haz ejercicio

Al liberar endorfinas, el ejercicio es una técnica excelente para relajarte, hacerte sentir mejor, además de ayudarte a contrarrestar los pensamientos negativos. Ocupa tu tiempo en actividades que te ayuden a activarte y te animen a salir de casa y evita aquellas que te desmotiven o te roben energía.

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6. Haz algo que te guste y te maraville

Parte del proceso para recuperarte es hacer algo que te guste, algo que te motive y te aliente y puedas reencontrarte contigo mismo. Planea un día para hacer algo que te guste, como ir al cine, leer un libro de tu autor favorito o ir a un museo. Observa algo que te deje sin aliento. De esa forma, tus problemas o aquello que sientes se verá mucho más pequeño de lo que lo sientes.

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7. Haz una lista de tus características positivas

Recobra tu confianza en lo que eres reconociendo aquello en lo que eres bueno. Hacer una lista de tus fortalezas, tus habilidades, las aptitudes que has desarrollado, en qué te gustaría convertirte y lo que te gustaría estar haciendo de aquí a seis años. Con esta lista puedes estar más seguro de lo que tienes y lo que te gustaría alcanzar.

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8. Busca un camino diferente

Ahora, ya que has visto el camino que te gustaría recorrer, busca una alternativa al plan. Si estás seguro de lo que eres y de lo que quieres, no dejes que un “No me quedé” te detenga. Siempre hay una alternativa, una solución, una ventana esperando, cuando la puerta se cierra. Piensa que todos los caminos tienen ramificaciones, salidas, entradas y lo importante no necesariamente es llegar a la meta, sino cómo lo hacemos y las lecciones que aprendemos en el proceso.

No me quedé ¿Y ahora qué hago?

9. Vuelve a evaluar lo que buscas en una universidad

Aunque quizá tu primera opción era la que cuadraba perfectamente en tu plan, puedes encontrarte una grata sorpresa cuando vuelves a evaluar lo que buscas en una universidad. Una segunda mirada puede darte una idea más precisa de lo que quieres, quizá una visita para recorrer el campus o sus instalaciones puede hacerte cambiar de opinión.

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10. Emprende un nuevo camino

No queda otro paso más, que emprender de nuevo el vuelo. Regresa al camino, llega a tu meta y no olvides que aunque no hayas ingresado a tu primera opción, entrar a la universidad siempre es un gran logro, ya que estás trabajando por cambiar tu vida y un futuro mejor. Serás muestra de tu propio esfuerzo y perseverancia.

La cultura del esfuerzo es una de las habilidades que se distinguen en la comunidad UNITEC. Conoce nuestra oferta educativa, así como los planes de accesibilidad. 

 

Fuente: UNITEC blog