Estaban convencidos de que lo que harían era posar para un proyecto fotográfico de su hijo Hanss Mujica, así que se pusieron sus mejores prendas. Ni siquiera sospechaban que era todo un plan para disfrazar una celebración secreta a la que habían sido invitados.

Y es que en 2014, el segundo hijo del matrimonio fue expulsado de la universidad debido a sus bajas calificaciones, lo que causó una profunda decepción en la familia.

“Cuando mis padres descubrieron que me habían expulsado, sus caras me rompieron el corazón. Estaban llenas de frustración y tristeza. La última vez que vi esas caras fue cuando se enteraron de que mi hermano mayor había muerto en un accidente automovilístico”, contó el joven, en un texto en Facebook que usó para explicar la sorpresa que preparaba.

Luego de aquella decepción, el chico quiso mejorar el curso de las cosas. Sin pedir ningún tipo de ayuda, se buscó un trabajo que le permitiera pagarse nuevos estudios, donde haría su mejor esfuerzo. Así fue como dejó su trabajo en un banco local por uno en la construcción, donde ganó más dinero.

Después de trabajar y estudiar en secreto por 4 años, el joven invitó a sus padres -quienes estaban ya resignados a nunca ver graduarse a su hijo- para que posaran para un proyecto fotográfico personal. Les pidió que usaran vestimenta formal.

La familia accedió y se llevaron la sorpresa de sus vidas mientras leía las “instrucciones” que Hanss les había dejado para el proyecto que además “debía ser grabado”.

“Les quiero dar las gracias por todo lo que han hecho por mí… siempre me han apoyado en las decisiones que he tomado, ahora de grande veo todos los sacrificios que han hecho para que nosotros tuviéramos todo para ser felices.Recuerdo cuando nos decían que cuando fuéramos grandes íbamos a entender, y es verdad, ahora de grande entiendo por qué tantos enojos”, leyó entre sollozos su padre, mientras detrás de ellos se podía ver al propio Hanss con su toga y birrete, listo para la graduación.

Cuando finalizaron la carta, los padres recibieron un sobre con invitaciones a la graduación. Y ahí recién se dan cuenta de que están asistiendo a la ceremonia de su propio hijo. Y en cuento se voltean y lo ven, no pueden dejar de abrazarlo.

“Por ustedes empecé, y por ustedes acabé”, les dice el chico en el video, que ya acumula más de 4 millones de reproducciones. Haz clic en el siguiente vínculo para ver el video: https://youtu.be/vDjoenTcIfY

Fuente: VideoBook Club