Integrar a un alumno a su ambiente escolar es mucho más que tenerlo presente físicamente, y si es un alumno con necesidades educativas especiales, la integración cobra mayor significado. ¿Cómo puedo lograrlo?

Son muchas las condiciones que se deben conjuntar para alcanzar la menta de integrar a las escuelas y aulas regulares a los alumnos con necesidades educativas especiales. Por mencionar algunas: modificaciones legislativas, apoyo de las autoridades educativas, cambios en la organización de los centros escolares y en la actitud de directivos, maestros, padres de familia e incluso de los mismo alumnos, transformar los procesos de enseñanza y aprendizaje y evolucionar en las prácticas de evaluación.
….transformar las actitudes, la legislación, los procesos de enseñanza aprendizaje y evolucionar en las prácticas de evaluación.
La Integración Educativa no es un acto caritativo, sino un esfuerzo para generar las condiciones que permitan que los niños aprendan de acuerdo con sus potencialidades, por lo que resulta fundamental contar con información suficiente y objetiva y que nos permita superar los prejuicios y las prácticas estereotipadas.
 
Las Necesidades Educativas Especiales.
 
Gracias a los esfuerzos conjuntos de las personas con discapacidades y trastornos, los profesionales que las atienden y algunos sectores de la sociedad, se ha podido cambiar la terminología utilizada para referirse a estas personas y la forma en que por generaciones se les ha visto y tratado en el ámbito escolar.
Ya no se puede pensar de ellos que son «inválidos», «sordos», «ciegos», «flojos», «enfermos», «ineducable», etc.
 
La realidad es de que estos alumnos presentan dificultades para desarrollar el aprendizaje en comparación con el resto del grupo: se le dificultará leer, escribir, las matemáticas; pero en compensación, el mismo niño desarrolla otras habilidades, que debido a las exigencias obsoletas del sistema, no le representan beneficio al momento de demostrar lo mucho que aprende con esas otras habilidades.
 
Es vital hacer un cambio en nuestra perspectiva sobre nuestros alumnos «difíciles» y entender que a ellos no podemos ni enseñarles ni evaluarles de la forma tradicional, y que afortunadamente existe la legislación que permite y avala los cambios que tengamos que hacer en beneficio de estos alumnos especiales.
Fuente: trisyaelena