La mayoría de los jóvenes se sienten entusiasmados por terminar la universidad, sin embargo, muchos atravesarán grandes cambios para los cuales hay que estar preparado.

La universidad es una de las mejores etapas de tu vida y conforme se va acercando el momento de tu graduación puedes atravesar emociones que van desde la alegría, emoción, nostalgia, miedo o preocupación.

Sentir este tipo de emociones es completamente normal pues dejarás un entorno al que ya estabas acostumbrado y entrarás a otro totalmente desconocido: la vida laboral.

Adaptarse a un nuevo estilo de vida no es tan fácil pero te tenemos buenas noticias: la vida profesional te ofrece muchas cosas positivas a las que podrás acostumbrarte y disfrutar.

Si ya elaboraste tu CV, te has preparado para las entrevistas de trabajo o incluso tienes un proyecto de emprendimiento, te decimos algunas de las cosas que te esperan para que también te prepares mentalmente:

No más tareas ni exámenes

Sí, este es un aspecto muy positivo y que todos los universitarios desean; pero esto no implica que no tendrás responsabilidades, al contrario, tus obligaciones recaen en el esfuerzo y la capacidad que tengas para resolver problemas reales.

El trabajo en equipo no acaba

El que ya no tengas tareas o proyectos escolares en equipo no quiere decir que ya no vas a trabajar con otras personas por una meta en específica.

El mundo laboral requiere de tu apertura y empatía con tus compañeros de trabajo para alcanzar los objetivos de la empresa.

Seguirás aprendiendo

No como tal en un salón de clases pero sí aprenderás cosas que impulsarán tu crecimiento profesional.

La vida laboral es para que apliques los conocimientos que adquiriste en la universidad y también para que aprendas cosas que no viste ahí y que pueden servirte incluso más.

No hay calificaciones

Tu evaluación no se te dará con un número, será vista con los resultados que des.

Esto no significa que no puedas o debas equivocarte pues tu jefe debe tener la flexibilidad de corregirte o decirte tus áreas de oportunidad. Lo importante es, al igual que en la universidad, que se note el esfuerzo y ganas de hacer las cosas bien.

Conocerás gente de todo tipo

En la universidad interactúas sólo con compañeros de tu edad y profesores. En una empresa tendrás contacto con personas de todas las edades, perfiles, rangos e ideologías.
Aprovecha esto como una oportunidad de aprender de todos ellos pues tu oficina será como tu segundo hogar y al igual que en tu propia familia, hay de todo.

Mostrarás tu madurez

Tu actitud debe ser coherente con la edad y etapa en la que te encuentres.

No intentamos decir que en la universidad eres inmaduro, sin embargo es momento de adoptar una postura profesional, segura, auténtica y sobre todo madura para que tu reputación y marca personal se vaya enriqueciendo desde el inicio de tu vida laboral.

 

Como ves, son muchas las diferencias entre el entorno universitario y el profesional, y aunque sabemos que extrañarás la universidad, también vivirás cosas buenas y diferentes que te impulsarán a aprender más en todo sentido.

Tu adaptación al entorno laboral depende mucho de la actitud que tomes. Es importante que seas positivo y que aunque tu primer trabajo no sea perfecto o como lo imaginaste, debes enfocarte en sacarle jugo y aprovechar al máximo cada etapa de tu vida, porque si algo es seguro, es que nunca volverás a vivirlas.

 

Fuente: OCCeducación