Uno de los mejores consejos que puedes darles a tus hijos es: “prepárense para un mundo cambiante.” No sabemos cómo va a ser el mundo en veinte años: lo que tenemos son tendencias, sospechas, indicios. Pero a ciencia cierta nadie sabe cómo será el mundo del 2040. Por eso hay que infundir en nuestros hijos una mentalidad de ganadores: que esperen lo mejor y que estén preparados para todo.

He aquí algunas cuestiones fundamentales para la enseñanza de los jóvenes del futuro:

Principios: La tecnología seguirá cambiando, la forma de hacer negocios seguirá cambiando, pero si hay algo que es intemporal esos son los principios. No los subestime. Los principios son leyes naturales y son la base del carácter de toda persona. Así que si quiere hijos ganadores, haga que sean gente de principios.

Creer en uno mismo: En un mundo veloz, donde la competencia es realmente agresiva, seguirán ganando no los que tengan más conocimiento, sino los que tengan salud emocional. Fuerza espiritual. Esto se traduce en AUTOESTIMA SANA. Haga que sus hijos, pase lo que pase, crean en ellos mismos. Recuerde: si ellos no se lastiman, nadie podrá lastimarlos.

Pensamiento Independiente: Si hay algo que seguirá requiriendo el mundo del futuro, como el actual, es gente que tenga pensamiento independiente. Gente que no se adapte a los moldes sociales, sino que rompa con lo convencional. Que rompa con lo tradicional. Recuerde: el mundo premia a los que marcan la diferencia. Pero los marcan la diferencia tienen que ser valientes, tienen que ser fuertes porque la masa no los tolera.

Liderazgo: Este es un tema central. Los que van a estar en ventaja (siempre lo han estado), son los líderes. La cuestión acerca del liderazgo ha sido abordada con ideas erróneas, sin embargo, el liderazgo es algo que todos podemos desarrollar. Sus hijos tienen el potencial de liderazgo, su deber es enseñarles a desarrollarlo.

Inteligencia Espiritual: Las personas del futuro vivirán en un mundo más caótico, y los dilemas fundamentales acerca de nuestra propia existencia será una cuestión latente. La inteligencia espiritual nos acerca a las respuestas que le dan sentido a nuestra vida.

Otra de las principales cuestiones claves para el futuro será que los jóvenes desarrollen una gran capacidad de autoaprendizaje. Los autodidactas, los que investigan, los que van más allá de los que les enseñan en el aula, los curiosos, ellos estarán en ventaja.

Creemos que su deber como padre es alentar a que sus hijos sean libres y busquen su felicidad. No los encasille en una carrera, más bien enséñeles a que vean la vida como un gran abanico de oportunidades que solo se pueden tomar si uno es responsable, libre y feliz.

 

Fuente: carloslancot.com