Muchos graduados no cuentan con las aptitudes esenciales para el trabajo o no comprenden claramente a qué empleos pueden adaptarse mejor. También los hay que tratan de hacer pie en el mercado laboral sin saber cómo postularse o destacarse frente a candidatos más experimentados.

Al verlos, muchos padres se sienten presionados a involucrarse en la planificación de la carrera de sus hijos. Y aunque este es ciertamente un momento importante, según la consejera de carrera Barbara Cooke, los padres deben saber que hay formas constructivas y destructivas de ayudar.

“El término ‘padre helicóptero’ fue acuñado en los últimos años para describir a los adultos que por demasiado pendientes de sus hijos, los sobrevuelan de cerca, especialmente al momento de tomar decisiones respecto a estudios y carreras. Ya has oído las historias de horror. Llegaron a tus oídos los casos de padres entrometidos en la búsqueda laboral de sus hijos, sentados en la sala de espera para acompañar a sus hijos a una entrevista laboral, acosando a la gente de recursos humanos para lograr un mejor acuerdo”, dice Cooke.

“Seguro que no deseas ser etiquetado como ‘padre helicóptero’. Tú sabes de los problemas a largo plazo que puede enfrentar tu hijo si le manejas su joven adultez. Al mismo tiempo, visto lo que pagas por sus estudios y lo incierto del mercado laboral que enfrenta, deseas involucrarte”.

A continuación algunos consejos a los padres para ayudar mejor a sus hijos a tomar duras decisiones sobre educación y carrera sin acosarlos en el proceso:

Reconoce la diferencia entre orientación y control

Orientar es ayudar a tu hijo a identificar sus fortalezas y a vincular esas fortalezas con las oportunidades del mercado. Control es dictarle a tu hijo el rumbo de su carrera. Orientar es ayudar a tu hijo a obtener información de primera mano sobre las oportunidades disponibles. Control es hacer la investigación tú mismo. Orientar es decir: “Deseo que hables con dos ingenieros antes de rechazar una especialización en ingeniería”. Control es decirle: “No te pagaré la universidad a menos que te especialices en ingeniería”.

Al planificar la carrera liberarse de toda presión

Ayuda a tu hijo a separar la información reunida sobre la carrera de la toma de decisión en sí. Todo lo que le debes pedir a esta altura es que reúna información. No le debes pedir que tome una decisión basada en esa información. Aliéntalo a verse como un periodista objetivo llevando a cabo una investigación, entrevistando gente y observando ambientes de trabajo. Él, más adelante, podrá decidir qué hacer con esta información.

Aliéntalo a realizar entrevistas informativas

Ten en cuenta familiares, amigos, colegas u otras personas conocidas que tengan experiencia en un campo que le interese a tu hijo. Ayúdalo a concertar reuniones con esas personas para que conozca sus tareas laborales diarias, sus antecedentes, sus gustos y disgustos y sus sugerencias al ingresar a ese campo laboral.

Haz que tu hijo complete un cuestionario sobre intereses de carrera

Este es un cuestionario en línea o impreso que ayuda a identificar patrones de intereses de acuerdo con el esquema de la prueba. Tu hijo deberá responder una serie de preguntas sobre materias escolares, actividades, ocupaciones de interés y otras preferencias. Una vez que las respuestas son puntuadas, recibirá un informe que incluye una lista de las posiciones vinculadas a sus intereses y aptitudes.

Dirige tu hijo a la consulta de materiales impresos y en línea

Un mundo de materiales en Internet, bibliotecas y librerías pueden ayudarlo a descubrir y aprender sobre cientos de carreras. Desde la información sobre las remuneraciones de un trabajo y los requisitos de formación educativa hasta su crecimiento proyectado y las oportunidades laborales promedio por año, estos materiales pueden responder las preguntas clave que quizás tú no conozcas o que tu hijo no haya pensado formularse.

 

Fuente: micarreralaboralenit