No sólo lo estarás haciendo un mejor lector el día de mañana, el ambiente que se genera cuando un niño se duerme después de una lectura es mucho más cercano, así que la próxima vez inténtalo, apaga la televisión y lee algo para él, estarás creando a un potencial lector el día de mañana.

Es fácil, sobre todo cuando los niños duermen en la habitación de los papás, prender la televisión y esperar a que se arrullen, pero no es lo único que se puede hacer, la lectura es muy importante.

Saca un libro y comienza a leerle, si no sueles hacerlo, el mejor momento es ahora y poco a poco ambos se interesarán en el mundo de las historias, además de que esto nutrirá su desarrollo cognitivo, así como su creatividad y curiosidad.

Cuando tu hijo te escucha leer, sus sentidos se centran en tu voz mientras su mente comienza a trabajar en imaginar mundos desde cero. Esto no solo está nutriendo su cerebro, también su capacidad de escuchar mejora.

Un estudio realizado por la Academia Americana de Pediatras reveló que los niños que tienen entre 2 y 6 años no deberían estar expuestos a la televisión o dispositivos electrónicos durante más de una hora. De lo contrario podrían causar déficit de atención, pues el córtex frontal aún inmaduro se sobreactiva, lo que puede ocasionar también que el sueño no sea reparador.

Con la lectura, los niños se relajan pues el flujo de sangre aumenta hacia el cerebro, lo que le da una sensación de calma y bienestar.

El área que más se estimula al leerles un libro es la prefrontal, la cual es muy importante para procesos cognitivos, además del escucha, la atención, la imaginación y razonamientos más complejos.

Y si la lectura tiene mensajes importantes, estaremos ayudando a los niños en cada proceso de su vida, a entender mejor el mundo, a conocerse a sí mismos.

No sólo le estás leyendo a tu hijo, estás fortaleciendo su relación y ayudándolo a madurar, algo que difícilmente te permitirá la televisión. Toma la última hora de su día y hazla preciada para su futuro.

Fuente: naranxadul.com