¿CUÁNTO SE QUIERE TU HIJO?

¿CUÁNTO SE QUIERE TU HIJO?

De gran importancia es quererse a uno mismo para poder después querer a los demás. Nosotros también somos dignos de recibir amor, y una vez recibido, sabremos cómo expresarlo al resto. Continuamente decimos a los demás lo valiosos que son,  destacamos sus puntos fuertes, las características que en las que destacan y los alentamos a fluir en su camino creyendo en sus posibilidades, fuerza, y con la certera creencia de que pueden conseguir lo que se proponen porque a nuestros ojos son grandes personas. Eso, ¡está genial! Ayudar al prójimo, ver sus puntos fuertes y querer ayudarles, pero, hay algo muy destacable en todo ello, y es que lo que ves en el otro está en ti 😉 ¿Cuántas veces te dices que te quieres? ¿Cuántas veces te recuerdas lo valiosa que eres? ¿Cuántas veces te halagas cuando haces algo bien? ¿Cuántas veces te premias por haber conseguido un objetivo deseado? El amor propio es de vital importancia para la vida de una misma. Enseñar a tus hijxs a quererse y respetarse es básico para su propio bagaje emocional y crecimiento. A continuación, te presento una actividad para reflexionar con tus hijxs, que también te puede servir a ti misma. El objetivo de esta actividad es que aprenda que para dar amor a los demás, primero lo tiene que tener dentro él o ella misma, y no sólo tener, si no saber que lo tiene, y valorarlo. Entonces, leéis juntas: Hay una persona a la que conoces hace muchos años. Es, a esa persona, a la que le vas a escribir una carta, una carta de amor y de agradecimiento. Esta persona, siempre,...
“Obsesionarse” con los dinosaurios potencia la inteligencia infantil

“Obsesionarse” con los dinosaurios potencia la inteligencia infantil

Charlie es un niño de 10 años, vive en Essex y tiene una gran pasión: los dinosaurios. Hace unos meses, sus padres lo llevaron junto a su hermano para que pasaran la noche en el Museo de Historia Natural de Londres. Entonces el pequeño aficionado a la paleontología se dedicó a revisar minuciosamente todas las piezas y se dio cuenta de que uno de los ejemplares había sido clasificado como Oviraptors pero la imagen mostraba a un Protoceratops. Los padres no le prestaron mucha atención cuando Charlie les contó el error, pero días después, el Museo de Historia Nacional de Londres les envió una carta agradeciéndole la corrección y animando al niño a que continuase profundizando en la paleontología. El caso de Charlie es bastante peculiar, pero su interés por los dinosaurios lo comparte con muchísimos otros niños en todo el mundo. De hecho, es probable que en algún momento a lo largo de tu infancia, tú mismo te hayas obsesionado con los dinosaurios o, al menos tenías un amigo a quien le encantaban. Los niños que se apasionan por los dinosaurios pueden nombrar sin equivocarse decenas de especies, saben qué comían, cómo vivían e incluso en qué momento se extinguieron. Un adulto normalmente solo podrá nombrar unos 10 dinosaurios, con un poco de suerte. Los intereses intensos en la infancia El increíble conocimiento infantil sobre los dinosaurios se basa en un fenómeno que en el ámbito de la Psicología se conoce como “intereses intensos”, una motivación muy fuerte por un tema específico. De hecho, un tercio de los niños desarrollan en alguna etapa a lo largo de su...
Una psicóloga te enseña cómo detener instantáneamente el berrinche de tu hijo con solo una pregunta

Una psicóloga te enseña cómo detener instantáneamente el berrinche de tu hijo con solo una pregunta

De entre todos los sentimientos, la ira es el más complicado de dominar. Requiere de autocontrol y por eso los niños -carentes aún de las herramientas necesarias- son dados a protagonizar todo tipo de berrinches. Tras aprender a usar la caja de la rabia o el frasco de la calma de Maria Montessori, hoy os traemos una nueva técnica para desactivar rabietas usando solo una pregunta. Si bien la técnica es efectiva, no es la mejor para abordar berrinches con niños muy pequeños, siendo más recomendable a partir de 5 años, ya que necesitaremos que los niños razonen con nosotros. Para niños más pequeños, mejor las dos técnicas anteriores. La técnica es sencilla, cuando la rabieta se desate porque un juguete se ha roto o algo no salga como ellos quieren, les miraremos a los ojos y de forma calmada preguntaremos: “¿Esto es un problema grande, un problema mediano o un problema pequeño?” Pensar en estos términos es algo mágico ya que el niño es capaz de medir la importancia del problema, buscar formas de abordarlo y resolverlo, dotándole de herramientas para su vida adulta. Si el problema es pequeño, no le costará entender que puede resolverse con una acción muy simple. Por ejemplo, si tiene una rabieta porque no le has puesto el pantalón que quería, puede comprender que el problema es muy pequeño y solo debe ir al armario a buscar el que le guste. Si es medio, le explicaremos que se puede resolver, pero necesitará tiempo. Por ejemplo, si el pantalón está sucio y no puede ponérselo, le ayudaremos a poner una lavada para que lo...
Los niños que ayudan en las tareas domésticas son más exitosos en su vida adulta, según estudio

Los niños que ayudan en las tareas domésticas son más exitosos en su vida adulta, según estudio

Es importante que a los niños los eduquemos a que participen en las labores de casa, desde una edad temprana, para que se acostumbren a que en la casa también se tienen responsabilidades y compromisos a cumplir, por supuesto en actividades de acuerdo a su edad, coordinación y seguridad. Esos encargos o tareas domésticas que le damos a nuestros hijos, pueden hacer una gran diferencia en la convivencia familiar y en el crecimiento y desarrollo de nuestros hijos, pues promueven la participación en familia y les da un sentido de pertenencia y cooperación social. Según los investigadores el encargar algunas tareas a nuestros hijos aumentará sus posibilidades de éxito en su vida de adultos. Según Julie Lythcott-Haims, ex decana en la Universidad de Stanford y autora del libro “Cómo criar a un adulto”, los niños necesitan hacer labores domésticas para ser adultos exitosos. Ella explica lo siguiente: “Haciéndoles encargarse de algunas tareas como sacar la basura u ordenar su ropa se dan cuenta de que el trabajo es parte de la vida”. “Si los niños no lavan los platos, significa que alguien más está haciendo eso por ellos. Y así no sólo se pierden el trabajo, sino aprender que cada uno de nosotros debe contribuir para mejorar el funcionamiento de las cosas”. Además, participar de las labores en casa tiene otros beneficios como enseñar responsabilidad, trabajo en equipo y habilidades para el futuro, incluyendo un sentido de merecimiento porque lo que hay es de todos y nos corresponde a todos cuidarlo para vivir mejor. El único problema es que a veces los padres están muy ocupados y hacer que...